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Dante Gebel - predicacion sobre el matrimonio

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El amor de Dios

romanos 5.8 Muchos de nosotros hemos escuchado que Dios nos ama. Pero no es hasta que empezamos a entender la verdadera naturaleza de su amor, que nuestras vidas comienzan a cambiar dramáticamente —sustituyendo la ansiedad por la paz, la depresión por el gozo, y el temor por la confianza. El versículo bíblico de hoy nos dice que, aunque estábamos viviendo en rebeldía contra Dios, su amor envió a Jesús a la cruz para pagar el máximo precio por nuestra redención. Es decir, no esperó que lo reconociéramos o que nos disculpáramos. No. El todopoderoso nos amó de tal manera que envió a su Hijo a morir por nosotros cuando estábamos hundidos en el pecado. Esto no coincide con nuestro concepto humano del amor. gran parte de nuestra preocupación por los demás es condicional, con excepción del interés por nuestros hijos y parientes cercanos. Muchas veces proyectamos esta imagen imperfecta en el señor. Nos resulta difícil imaginar que exista realmente un amor más grande que el que noso

Esperar con fe siempre

salmo 33.18-22 Nuestra cultura no se caracteriza por enseñar a poner en práctica la paciencia. Basta ver la frustración de los conductores detrás de un auto que no comienza a moverse en el instante en que el semáforo cambia a verde. Por un retraso de dos segundos, los ánimos se caldean y se pone en acción la bocina. Vivir en una cultura apresurada nos programa para esperar recibir todo al instante, incluyendo las respuestas a nuestras oraciones. A veces, me he sentido muy impaciente y frustrado con el señor cuando él no ha actuado de acuerdo con mis planes. Incluso he intentado manipular las circunstancias para presentarle la solución y pedirle su bendición. Pero lo que veo como una demora, es el tiempo perfecto para él desde su perspectiva. Un Dios omnisciente, Creador y soberano del tiempo, jamás puede llegar tarde. Esperar en el señor requiere fe. sólo porque no podamos ver lo que él está haciendo, no significa que esté inactivo. Nuestro Padre celestial opera fuera de nuestra

La amorosa búsqueda de Dios

Juan 4.1 -42 Este relato del encuentro del Señor con una mujer samaritana, es un maravilloso ejemplo de la amorosa acogida que él da a las personas que sufren. Jesús nos está buscando siempre con amor, incluso cuando no reconocemos su mano extendida.

CLUB DE PAREJAS

EL MATRIMONIO "Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne". Gran misterio es éste, lo digo respecto a Cristo y a la Iglesia" (Ef 5, 31-32)